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Redes SocialesSocial media

Sí, existe el Social Burbujologist

8 junio, 2011 — by José Antonio Redondo Martín6

Como solía decir Anson en el ABC de los 90, ha habido un amplio eco de este artículo: Sí hay burbuja, se llama Community Manager, un artículo poco novedoso pero bien titulado, y que trae algún párrafo cargado de polémica. Lo firman Manuel Ángel Méndez y Adrián Segovia en El País. Quizá ellos no lo sepan pero tienen un antecedente… ¡hace siete años!

En 2004, la Universidad de Wharton, la meca de los estudios de negocios se descolgaba con este artículo: «Las redes sociales online: ¿otra burbuja que podría estallar?» El asunto venía motivado porque Sequoia Capital había invertido 4,7 millones de dólares en LinkedIn mientras que Kleiner, Perkins, Caufield & Byers había hecho lo propio con 13 millones de dólares en Friendster.

burbuja

Léanlo; el artículo está bien estructurado y cita a cada una de las fuentes entrevistadas, muchos de ellos über gurus del propio Wharton, del MIT o de algunos socios directores de firmas como August Capital. Casi nada.

Eso sí hagamos historia de aquellos meses, en junio de aquel año un business angel mediano pero prestigioso en Silicon Valley pone una cantidad mucho más modesta, 500.000 dólares para una red que llevaba un chico pecoso que venía del este, el chico en cuestión pasaba de los ingresos y su CFO era otro chaval de 20 años… Estaban locos esos romanos, que diría mi paisano Asterix…

¿qué habría hecho un americano del valle con una pequeña plusvalía de 300.000 dólares de vender su chalet? ¿Invertir en esa burbuja que claramente veían hasta en Wharton? Ni de coña. Es lo que pasa por hacer caso a los social burbujologist. ¿Saben cuanto valen ahora esos 500.000 dólares invertidos? Más de 1.000 millones de dólares.

El inversor se llama Peter Thiel y aquella inversión incomprensible es el 7% de una empresita llamada Facebook. Ustedes me dirán, si sí, pero ya verá como se pega el barrigazo, están en una burbuja… Es posible, pero usted está optando a ser un componente más del cada vez más nutrido grupo de los Social Burbujologists. El artículo repito merece una lectura ya que en medio de la jerga de los burbujologistas entrevistados encontramos alguna pieza digna de mención, como ésta:

Konstantin Guericke, cofundador de LinkedIn, es el vicepresidente de marketing y, sin embargo, no tiene “ni presupuesto, ni personal. Pero de los 500.000 usuarios con los que cuenta la empresa, sabemos que el 95% de ellos respondieron a las invitaciones de otros usuarios.”

Como dirían en Madrid, «chúpate esa».

Linkedin no llegaba ni a medio millón de usuarios, esos de Sequoia debían de ser unos descerebrados, por no tener, la empresa no tenía ni estructura, toma patada a las escuelas de negocios. La participación de Sequoia es el 18,9 % de esa compañía. Recientemente salió a bolsa un porcentaje pequeño de sus acciones. El burbujolismo revivió espectacularmente ( ver búsqueda cronológica de Google), no voy a poner ejemplos porque hay titulares alarmantes para aburrir. El valor de mercado estuvo altísimo y actualmente anda sobre los 7.000 millones de dólares… cualquiera que no hubiera hecho caso a los burbujologistas 3.0 (los de 2011) podría haber multiplicado su inversión un 75% en unas semanas de haber acudido a la IPO, e incluso mucho más si hubiera vendido el mismo día.

Vicente Varó, Community Manager (puesto burbujístico según los burbujólogos) de UNIENCE , una curiosa red de inteligencia colectiva de inversores reales, me comentaba por twitter que había salido poca cantidad de acciones al mercado, haciendo un efecto «embudo». Es cierto, desde España a un inversor pequeño, aún con contactos le era imposible acudir a la IPO. A lo que voy… si Linkedin era en 2004 «una burbuja» ¿qué es ahora? ¿Y qué me dicen de Facebook?

Entretanto encuentro a los últimos burbujologistas asomados en El País, debatiendo «amigablemente» con los communities en Twitter, una red social, que expande el artículo extendiendo más de 3.300 enlaces con sus correspondientes visitas.

Mientras tanto los de Sequoia o el propio Reid Hoffman podrían comprarse con su participación algunas entidades curiosas, por ejemplo el finalista de la Champions: el Manchester. Lo que en Wharton les parecía una salvajada de inversión ahora muchas de estas redes lo ganan en un sólo día. Varios de aquellos inversores están en Fortune 500 y ni un sólo burbujologista figura en él.

El social burbujologist existe, las burbujas también… pero la realidad también. Como dijo Shirky ·  Here comes everybody.

Aquí están los SB: http://goo.gl/nA9Wk y aquí: http://goo.gl/Y7voG

A los de Sequoia les supongo tomando Caviar y disfrutando de unas burbujas, pero de algún buen Champagne. Y se lo han ganado por apostar por los emprendedores del siglo XXI.

Redes Sociales

Buscando los mil millones: Facebook, Twitter y Wall Street al fondo

4 marzo, 2011 — by José Antonio Redondo Martín0

La masificación, pérdida de calidad y problemas de privacidad y confidencialidad de los datos vienen degradando desde hace bastante tiempo la imagen de Facebook y en general de las redes sociales, afectadas cada vez más de una entropía de información importante en una intensa carrera por ganar más usuarios y más tiempo de uso. El rápido declive de los líderes anteriores como Friendster o MySpace junto con ese grisáceo nivel de producto han llevado a varios gurús y observadores a vaticinar una crisis venidera para la red de los de Palo Alto similar a la de sus antecesoras.

Facebook desde que alcanzó los estratosféricos 500 millones de usuarios no actualiza sus datos oficiales. Esto puede dar la falsa impresión de que su crecimiento pudiera haberse moderado de alguna forma. No es así. A día de hoy se han superado con creces los 643 millones de usuarios.

¿Cómo se sabe esto? Recientemente, existe un método muy sencillo para averiguar la cantidad de usuarios de un país concreto, que se actualiza cada pocos días, gracias a las utilidades de la herramienta de anuncios de Facebook. Me lo describía hace poco Patricia Rodríguez ( @pachyrmckinney ) en un email: «la cantidad de usuarios de Facebook por país se consigue en el mismo website de Facebook, sólo hay que iniciar el proceso de colocar publicidad, elegimos un país, y de inmediato se muestra la cantidad de usuarios de dicho país.»

No se ha tardado mucho en la red en automatizar la captación de estos datos para ofrecer estadísticas agregadas y globales en un sitio más que recomendable para los que nos interesamos por este espectacular fenómeno de la historia de la comunicación: http://www.socialbakers.com nos revela que lejos de ralentizarse Facebook sigue creciendo a razón de cientos de miles de usuarios diarios en todo el mundo.

#ContinenteUsuariosCuota
1.Norteamérica201.908.74064,71%
2.Europa190.674.76040,17%
3.Asia147.043.02017,28%
4.Suramérica65.350.82041,73%
5.Africa25.486.92024.51%
6.Oceania12.014.98057,32%

Facebook es ya una aplicación «Mainstream» en muchos países angloparlantes, en muchos países europeos e incluso en varios suramericanos. Le queda por conquistar el importantísimo mercado brasileño, controlado aún por el Orkut de Google y también sigue intactos los gigantes chinos QZone y Renren. Ésta última gran red anunció el 23 de febrero que salía a bolsa con una OPI (Oferta Pública Inicial) de 500 millones de dólares.

¿Por qué no anunció Facebook la consecución de los 600 millones? Es una pregunta que habría que hacer a Zuckerberg, pero he recordado la frase que Aaron Sorkin pone en boca de Sean Parker acerca del crecimiento del valor de esta empresa de Palo Alto: “Un millón de dólares no mola. ¿Sabéis lo que sí mola? Mil millones de dólares”.

La cuestión es que con una dispersión de accionistas cada vez más grande y unos paquetes de acciones que se valoran a precios siderales es inminente que se anuncie una OPV que saque al mercado a este gigante, que ya pertenece al «top ten» de empresas tecnológicas del mundo. Es probable que a estas alturas la estrategia esté perfectamente trazada y bien podrían anunciarse esos planes cuando se alcancen los 750 millones de usuarios (junio de 2011) demostrando al mundo y a los futuros accionistas que convertirse en la primera red social de la historia en alcanzar los 1.000 millones de usuarios está al alcance de su mano.

¿Quién más aspira a este objetivo?: Twitter. Bueno, les cuento un secreto: ya los tiene. La razón es que no hay que registrarse para leer los tweets, que se pueden encontrar incluso en el buscador de google, en «widgets» que insertamos los blogueros en nuestros sitios web, etcétera. En usuarios registrados superó no hace mucho los 200 millones, que dentro de la propia red resultan menos activos que los «facebookeros» y mucho más «lurkers».

La valoración de ambas compañías, algo «burbujística» en la actualidad estaría en 65.000 millones para Facebook y en 10.000 millones para Twitter. La salida a bolsa de estos gigantes puede suponer el movimiento más importante de la década. ¿Llegará el declive de estas redes una vez salgan a bolsa? O por el contrario seguirán la senda del éxito de otras empresas que fueron en su día emergentes y hoy son una realidad, como Google o Cisco.

Si el Parker de la ficción advierte lo que «molan» 1.000 millones de dólares es fácil de imaginar la sensación de flotar en el cielo de los actuales accionistas de Facebook y Twitter.

¿Pueden ser castillos en el aire? Veremos, pero juntas pronto estarán en 1.000 millones de usuarios.


Actualización: Se ha corregido la valoración de Facebook después de la primera edición de este post. Valor actual: 65.000 millones de dólares tras la entrada del fondo General Atlantic. (El País, 4/3/2011 – Vía CNBC)

biomorfismoRedes Sociales

Twitter ¿mente artificial?

4 noviembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Hoy me encuentro por twitter el enlace a una entrada de blog con un título que me llamó la atención: «Twitter es como el cerebro« . En el su autor, Octavio Regalado, elabora una serie de analogías, breve pero densa, por la que podríamos llegar a la sensación de que en efecto Twitter guarda muchas similitudes con el cerebro.

En realidad es una analogía a la que le vienen dando vueltas los conectivistas desde hace unos años, ¿donde está el conocimiento y el aprendizaje? ¿en nuestros cerebros o en las conexiones entre personas, recursos, documentación, etcétera? ¿es el conocimiento un fenómeno individual por el que progresamos hacia hacernos más o menos sabios, o bien de forma menos perceptible se trata de un ente construido por el colectivo?

Esta teoría educativa dispone de algunos millares de seguidores pero es opuesta a las teorías que manejan los distintos sistemas oficiales de enseñanza, incluso en la formación no reglada, hasta ahora no tan sujeta a restricciones. Recientemente está emergiendo sin embargo como aproximación más plausible al aprendizaje informal. Seguir a expertos, publicar información que es depurada, ampliada, criticada o promovida por un amplio colectivo con conocimientos diversos, recomendar lecturas, hacer un aprendizaje reflexivo a partir del análisis de información disgregada que encontramos… todo ello puede fomentar el espíritu crítico, la capacidad para resumir informaciones y sacar conclusiones o el espíritu colaborativo.

Ciertamente a más nodos en la red y más conexiones más rica se hace una red de este tipo.

Visto así Twitter puede conformar este tipo de conectividad, pero si nos fijamos por ejemplo en el artículo citado, o en éste aquí escrito, lo mismo ocurriría con la blogosfera, con la que interacciona la red de microblogging mediante hiperenlaces o con widgets que de forma recíproca nos devuelven en cada blog a twitter. En todo caso la mente colectiva estaría en un territorio ocupado por las redes sociales en general, twitter en particular, la blogosfera y algunas webs de social media con elevados contenidos multimedia relacionados con el conocimiento, como Slideshare, Flickr e incluso Youtube.

En otro sentido Twitter guarda muchísimas más similitudes con las redes neuronales artificiales (Neural Nets). Sobre las redes neuronales realicé simulaciones en su día. Una red neural viene a tener este tipo de estructura:

Red Neuronal básica

La analogía está en el grafo, los nodos serían las neuronas artificiales y en el caso de Twitter seríamos las personas, las flechas indican el sentido de las operaciones (por ejemplo, multiplicar el vector de datos de entrada por la matriz formada por la capa oculta para obtener un vector de salida), que en twitter significaría que existe un «seguimiento» de un usuario por otro.

Los medios y los usuarios que actúan como creadores y tienen una mayor proporción de seguidores que de usuarios seguidos vendrían a cumplir la función de la capa de entrada, los que tienen un cierto equilibrio entre seguidores y seguidos serían la «capa oculta» y por último los que siguen a una cifra significativa de usuarios pero no son seguidos, vendrían a ser la «salida». En términos mediáticos estos son los «espectadores» y quienes con mayor probabilidad insertan la respuesta de este cerebro artificial «tuitero» a otras esferas, bien de Internet, bien de la vida real.

A cuento de si la WWW con miles de millones de páginas y decenas de miles de millones de enlaces conformaba una red inteligente indicaba acertadamente Steven Johnson en su libro Sistemas Emergentes que no; la razón es que no existe un feedback en función de la utilidad o no de los vínculos o de los propios nodos. Esa cuestión queda resuelta en Twitter en cierto modo, ya que los usuarios podemos decidir a qué otros usuarios seguir o no y tambien para cada Tweet decidir si lo promovemos o no.

Añadiría a estas propiedades la capacidad para operar en tiempo real, característica estrella de esta red social.

Con todo, aún habiendo una analogía que incluso podría calificarse de «isomorfismo» y habiendo logrado un sistema de enlaces capaz de cambiar de configuración, adaptarse y optimizarse no me atrevería a decir que en este momento twitter sea un cerebro electrónico, en los análisis de Ray Kurzweil podemos encontrar que la emulación de una mente requiere funciones diferenciadas relacionadas de una forma muy concreta entre sí.

Sin embargo «la colmena humana» sí se dota con este recurso de una capacidad extra de adaptación y también de una capacidad de reacción en tiempo real que se ha reflejado en acontecimientos dramáticos como el último gran terremoto en Chile. Esa mente colectiva o espíritu de la colmena «hive mind» si está asomándose por primera vez en esta peculiar red de conexiones que es Twitter.

Es pronto para saber qué capacidad pueda tener ese «anexo neural»; de momento con 160 millones de usuarios es muy inferior a la mente humana, sería similar a la de un robot avanzado de hoy día. Habría de multiplicarse por 1.000 para equivaler a una mente colectiva y tendría que ganar estructura. El mapa de ruta de los directivos de Twitter habla de llevar la red a un colectivo de 1.000 millones de usuarios y de incorporar publicidad, o sea ruido. Esa meta al ritmo que llevan sucederá en los próximos tres o cuatro años.

A corto plazo no parece que surja una potente mente colectiva de este tipo de redes, pero si se considera la evolución tecnológica en grandes números no sería de extrañar que en el punto de «Singularidad» que aparece en las proyecciones visionarias de Kurzweil lo que se encuentre no sean cerebros «exógenos» sino uno o varios sistemas colectivos de alta inteligencia, más en la línea del futurista Stapledon. Un sistema en el que usted o yo seremos sólo una neurona más.

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LibrosRedes Sociales

Libros de la semana: Socialnets, Stevenson, Sciascia, La Nación Inventada

25 octubre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Esta semana ha resultado bastante especial, los libros de la semana son éstos:

  • ESCOLAR, Arsenio y ESCOLAR, Ignacio. La nación inventada. Una historia diferente de Castilla. Barcelona: editorial Península, 2010. 344 p. ISBN 978-84-9942-047-9.
  • SCIASCIA, Leonardo. Actas relativas a la muerte de Raymond Roussel. Gallo Nero. 109 p. ISBN 978-84-9379-324-1.
  • STEVENSON, Robert Louis. Fábulas. 125 p. ISBN 978-84-9240-347-9
  • REDONDO, José Antonio. Socialnets. La insospechada fuerza de unas aplicaciones que están cambiando nuestras vidas y nuestros trabajos. Barcelona: editorial Península, 2010. 176 p. ISBN 978-84-9942-067-7.

El primero es un libro peculiar, escrito por dos conocidos periodistas nacidos en la provincia de Burgos, abarcan el periodo que va desde que se nombra por primera vez a Castilla hasta que su corona se une a la de León de forma definitiva (con Fernando III, «el santo»). Los capítulos son bastante independientes entre sí, y están escritos de forma bastante ágil. Varios de ellos se centran en desmontar algunos falsos relatos en los que se había  sustentado la historia de Castilla, tratando de engrandecer sus orígenes por un lado y de dotarla de mitos y héroes posteriormente (Santiago, El Cid, etcétera). Un libro peculiar, que se mueve entre esa desmitificación y la admiración indisimulada por el prodigioso patrimonio románico y sobre todo por la lengua de esta tierra. Es un libro que se lee en un par de tardes pese a su extensión, ágil y entretenido. No se trata de una historia que aborde de forma completa lo que ocurrió en el condado y luego reino de Castilla, pero a través de los distintos capítulos uno puede hacerse una idea de una época y un territorio del que no se habla mucho y sobre el que ha habido muchos malos entendidos.

El libro de Sciascia es hiperbreve y sorprendente, la muerte de Raymond Roussel, el escritor francés, en Palermo, aparentemente por sobredosis de barbitúricos es el asunto de este ensayo, que reúne toda la información posible ante su perplejidad, no puede haber sido un suicidio. En estas páginas no averiguamos gran cosa sobre la muerte, y muy poco sobre las causas de ésta concreta, sin embargo sus observaciones y los datos que expone dicen mucho acerca de los vivos. La perplejidad no se resuelve. Pese a ser un hecho estremecedor y real, el hecho de tener a dos escritores en el texto (el fallecido y el propio Sciascia) y la forma en que está escrita dota a la obra de una profundidad literaria muy honda.

Stevenson es un escritor mayor, éstas Fábulas las escribe tras una de sus obras cumbre: El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, su estado de gracia se prolongó en estos textos, que Borges calificó como «una breve y secreta obra maestra». Esta edición de Rey Lear incluye dos Fábulas recientemente descubiertas, El simio científico y El relojero. Estoy empezando este libro y desde luego es mejor de lo que torpemente apuntan sus hagiógrafos, por famosos que hayan sido.

Por último está Socialnets, que aún no se puede encontrar en librerías, donde llega el 18N, obra del que suscribe. La mayor parte de su escritura data del primer semestre de este año, aunque el planteamiento y los primeros capítulos ya estaban definidos a finales de 2009. Los dos párrafos que ha extraído la editorial para la contraportada ilustra bastante bien qué motivo su escritura:

«El maremoto que las herramientas sociales están produciendo dentro y fuera de esta Red no tiene comparación por su velocidad y alcance con ninguna otra invención en la historia de la humanidad. Si se ha comparado la transformación que supone la World Wide Web, la telaraña mundial de Internet, con la aparición de la imprenta de Guttemberg ¿con qué se puede comparar la irrupción de herramientas como Facebook, MySpace, Twitter y Linkedin? Ellas solas suman cerca de mil millones de usuarios; cuando comenzó el siglo XXI ninguna de ellas existía.»

«La forma de conocer y de relacionarnos está cambiando de forma acelerada gracias a estas herramientas. Es ocasión de indagar cómo han nacido, porqué sucedieron los éxitos y fracasos y qué nos pueden aportar hoy y en el futuro, tanto desde la perspectiva personal como la de nuestra sociedad.»

Con sus luces y sus sombras suponen un hito en la tecnología y las comunicaciones, si sólo la fundación de una de ellas ha dado para una película, con todo lo que ha pasado en estos pocos años podría haberse escrito una teleserie. Se trata de un ensayo, tras releerlo en las correcciones de galeradas creo que puede ofrecer en una idea bastante clara de los elementos más sustantivos de estas redes, que no son sólo tecnológicos, sino también financieros, sociales e identitarios.

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Análisis y novedadesRedes Sociales

Eskup, el Twitter 2x de El País

10 junio, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

En el día de hoy El País acaba de lanzar la red social Eskup ( http://eskup.elpais.com/ ). Eskup permite establecer grafos dirigidos y publicar mensajes de 280 caracteres (justo el doble que Twitter), permite seguir o ser seguido por usuarios (con los que podemos comunicarnos mediante mensajes -como el DM de Twitter) y -esto sí sería novedad- seguir «temas», que aparentemente son RSS de secciones concretas de El País, al menos en este momento.

Permite también subir fotos y enlazar videos. Puedes usar tu nombre y contraseña actual de El País por lo que entrar es muy sencillo. También enlaza si lo permites con Twitter y Facebook.

Personalmente en este momento no termino de detectar el valor añadido sobre Twitter salvo el de tener a mano a los redactores de El País, que se pueden seguir desde ya en esa red por tener perfil y el asunto de los temas.

Más bien parece que subyace una utilidad para el propio diario, que podría segmentar y dirigir muchísimo mejor tanto la información como la publicidad en función de los intereses individuales y de determinados «cluster» de personas que se vayan formando.

Pese a que ahora hay un boom en las redes sociales, es complicado que una que esté dentro de un medio de información alcance la utilidad global informativa de redes más amplias como el propio Twitter o que alcance la masa de usuarios suficiente para compensar el tremendo efecto red de las grandes redes (en este país ya hay varias millonarias en número de usuarios).

Coincido con David de Ugarte en que la herramienta resulta limitada para relacionarse con la información, ya que por regla general solemos alimentarnos de 6 o 7 fuentes principales y de decenas de fuentes secundarias que por lo general no son del mismo medio. Si hubieran incluido a otras publicaciones de Prisa como Cinco Días, quizá tendría más interés.

Detrás del proyecto se ve clarísimamente la inspiración de Gumersindo Lafuente ( @sindolafuente ), quien ya había experimentado Utoi en su proyecto Soitu.

Ya se verá en el futuro su alcance, de momento me parece una propuesta interesante pero habrá que ver cómo evoluciona en las próximas semanas y meses. Sea como fuere me alegro de que haya nuevas propuestas en el cada vez más aburrido escenario de la prensa digital.

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