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biomorfismoRedes Sociales

Twitter ¿mente artificial?

4 noviembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Hoy me encuentro por twitter el enlace a una entrada de blog con un título que me llamó la atención: Twitter es como el cerebro . En el su autor, Octavio Regalado, elabora una serie de analogías, breve pero densa, por la que podríamos llegar a la sensación de que en efecto Twitter guarda muchas similitudes con el cerebro.

En realidad es una analogía a la que le vienen dando vueltas los conectivistas desde hace unos años, ¿donde está el conocimiento y el aprendizaje? ¿en nuestros cerebros o en las conexiones entre personas, recursos, documentación, etcétera? ¿es el conocimiento un fenómeno individual por el que progresamos hacia hacernos más o menos sabios, o bien de forma menos perceptible se trata de un ente construido por el colectivo?

Esta teoría educativa dispone de algunos millares de seguidores pero es opuesta a las teorías que manejan los distintos sistemas oficiales de enseñanza, incluso en la formación no reglada, hasta ahora no tan sujeta a restricciones. Recientemente está emergiendo sin embargo como aproximación más plausible al aprendizaje informal. Seguir a expertos, publicar información que es depurada, ampliada, criticada o promovida por un amplio colectivo con conocimientos diversos, recomendar lecturas, hacer un aprendizaje reflexivo a partir del análisis de información disgregada que encontramos… todo ello puede fomentar el espíritu crítico, la capacidad para resumir informaciones y sacar conclusiones o el espíritu colaborativo.

Ciertamente a más nodos en la red y más conexiones más rica se hace una red de este tipo.

Visto así Twitter puede conformar este tipo de conectividad, pero si nos fijamos por ejemplo en el artículo citado, o en éste aquí escrito, lo mismo ocurriría con la blogosfera, con la que interacciona la red de microblogging mediante hiperenlaces o con widgets que de forma recíproca nos devuelven en cada blog a twitter. En todo caso la mente colectiva estaría en un territorio ocupado por las redes sociales en general, twitter en particular, la blogosfera y algunas webs de social media con elevados contenidos multimedia relacionados con el conocimiento, como Slideshare, Flickr e incluso Youtube.

En otro sentido Twitter guarda muchísimas más similitudes con las redes neuronales artificiales (Neural Nets). Sobre las redes neuronales realicé simulaciones en su día. Una red neural viene a tener este tipo de estructura:

Red Neuronal básica

La analogía está en el grafo, los nodos serían las neuronas artificiales y en el caso de Twitter seríamos las personas, las flechas indican el sentido de las operaciones (por ejemplo, multiplicar el vector de datos de entrada por la matriz formada por la capa oculta para obtener un vector de salida), que en twitter significaría que existe un “seguimiento” de un usuario por otro.

Los medios y los usuarios que actúan como creadores y tienen una mayor proporción de seguidores que de usuarios seguidos vendrían a cumplir la función de la capa de entrada, los que tienen un cierto equilibrio entre seguidores y seguidos serían la “capa oculta” y por último los que siguen a una cifra significativa de usuarios pero no son seguidos, vendrían a ser la “salida”. En términos mediáticos estos son los “espectadores” y quienes con mayor probabilidad insertan la respuesta de este cerebro artificial “tuitero” a otras esferas, bien de Internet, bien de la vida real.

A cuento de si la WWW con miles de millones de páginas y decenas de miles de millones de enlaces conformaba una red inteligente indicaba acertadamente Steven Johnson en su libro Sistemas Emergentes que no; la razón es que no existe un feedback en función de la utilidad o no de los vínculos o de los propios nodos. Esa cuestión queda resuelta en Twitter en cierto modo, ya que los usuarios podemos decidir a qué otros usuarios seguir o no y tambien para cada Tweet decidir si lo promovemos o no.

Añadiría a estas propiedades la capacidad para operar en tiempo real, característica estrella de esta red social.

Con todo, aún habiendo una analogía que incluso podría calificarse de “isomorfismo” y habiendo logrado un sistema de enlaces capaz de cambiar de configuración, adaptarse y optimizarse no me atrevería a decir que en este momento twitter sea un cerebro electrónico, en los análisis de Ray Kurzweil podemos encontrar que la emulación de una mente requiere funciones diferenciadas relacionadas de una forma muy concreta entre sí.

Sin embargo “la colmena humana” sí se dota con este recurso de una capacidad extra de adaptación y también de una capacidad de reacción en tiempo real que se ha reflejado en acontecimientos dramáticos como el último gran terremoto en Chile. Esa mente colectiva o espíritu de la colmena “hive mind” si está asomándose por primera vez en esta peculiar red de conexiones que es Twitter.

Es pronto para saber qué capacidad pueda tener ese “anexo neural”; de momento con 160 millones de usuarios es muy inferior a la mente humana, sería similar a la de un robot avanzado de hoy día. Habría de multiplicarse por 1.000 para equivaler a una mente colectiva y tendría que ganar estructura. El mapa de ruta de los directivos de Twitter habla de llevar la red a un colectivo de 1.000 millones de usuarios y de incorporar publicidad, o sea ruido. Esa meta al ritmo que llevan sucederá en los próximos tres o cuatro años.

A corto plazo no parece que surja una potente mente colectiva de este tipo de redes, pero si se considera la evolución tecnológica en grandes números no sería de extrañar que en el punto de “Singularidad” que aparece en las proyecciones visionarias de Kurzweil lo que se encuentre no sean cerebros “exógenos” sino uno o varios sistemas colectivos de alta inteligencia, más en la línea del futurista Stapledon. Un sistema en el que usted o yo seremos sólo una neurona más.

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