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biomorfismo

Los fractales, la vida y las ciudades

4 Junio, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Fractal es un término creado por el matemático polaco Benoît Mandelbrot para describir unas peculiares estructuras geométricas definidas mediante recursividad y que son autosimilares. Pronto se encontraron fractales naturales como los copos de nieve, las nubes, las ramas y hojas de los vegetales, y en especial las de los de la familia de la coliflor como el brócoli o el romanescu, el sistema circulatorio, las ramificaciones de los bronquios, etcétera.

Existe la idea de que la complejidad requiere de grandes esfuerzos de inteligencia o de un esfuerzo consciente, sin embargo la matemática fractal explica por primera vez muchas formas de la naturaleza:

Las nubes no son esferas, las montañas no son conos, los litorales no son circulares, y los ladridos no son suaves, lo mismo que los relámpagos no viajan en línea recta.

Nicolás Boullosa citó en la pasada Innosfera al etnomatemático Ron Eglash. Eglash observó y estudió una estructura fractal en una fotografía aérea de la ciudad de Logone-Birni.

Las fotos son éstas:

La ciudad de Logone-Birni Detalle de la ciudad de Logone-Birni

En está página recoge la parte más geométrica de su análisis:

http://www.ccd.rpi.edu/Eglash/csdt/african/fractal/logone.htm

Eglash explica en esta otra intervención en video no exenta de humor su curioso trabajo científico. Dura unos 15 minutos y está en inglés, merece la pena verla:

Nicolás Boullosa ponía como ejemplo a estas estructuras y a otras como la aldea de Bailla, las construcciones de Tombuctú y las casas del pueblo Dogón como soluciones simples y muy eficientes frente a las planificadas y despilfarradoras construcciones y urbes occidentales.

Casas del pueblo Dogon
Casas del pueblo Dogon

Para hacer esto no hicieron falta Alcaldes ni grandes presupuestos públicos, simplemente se hallaron unas sencillas reglas que daban solución a necesidades concretas de sus poblaciones.

La ingeniería fractal puede ser considerada como un ejemplo de biomorfismo y ciertamente podría seguir resolviendo numerosos problemas en el futuro. Los fractales en la naturaleza sirven generalmente para optimizar la relación con el entorno, de ahí que se encuentre en los sistemas para intercambiar oxígeno y anhídrido carbónico de las plantas y de los animales, en las raíces etcétera. Generan sistemas sostenibles sin necesidad de artefactos como la Ley de Economía Sostenible.

La aplicación no tiene sólo el alcance sobre las ciudades y edificios, sino también sobre la arquitectura de computadores. El artículo “Metaphysics of Genetic Architecture and Computation” de Karl Chu es un poco denso, pero nos ilustra bien sobre la cuestión.

Otro aspecto de los fractales está su espectacular belleza, algo que apuntó en su día Umberto Eco:

Finalmente, hoy día, las sofisticadas técnicas electrónicas nos permiten incluso descubrir aspectos formales inesperados en el fondo de la materia, como antes admirábamos al microscopio la belleza de los cristales de nieve.

Nace así una nueva forma de objet trouvé, que no es un objeto artesanal o industrial, sino algo profundo de la naturaleza, una textura invisible al ojo humano. Es la “nueva estética de los fractales”.

Umberto Eco (Historia de la belleza, p.409)

Cierro el post con un espectacular vídeo de animación que está montado con Synchronicity, de The Police:

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