main

ArteLibrosMúsicaPoesía

Georges de la Tour

18 diciembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Newlyborn infant (The Nativity?)

Le nouveau-né (v.1648)
Musée des Beaux-Arts de Rennes

Imagen vía Wikipedia

Pascal Quignard. Georges de la Tour. Editorial Pre-Textos; Páginas 108; Año 2010; ISBN-9788492913688.

Libro encontrado por casualidad trasteando en la librería gigante que tiene El Corte Inglés en Nuevos Ministerios. Un texto que me recuerda el Hopper de Mark Strand.

Aunque éste es más narrativo y está cargado de símbolos religiosos, La Tour es también un pintor del silencio, del tiempo detenido. Un pintor en este caso largo tiempo olvidado cuya peculiar mirada se destila y a la vez se explica en este extraordinario ensayo poético: “a través del silencio de la pintura las cosas comunes tratan de ser intensamente comunes” nos dice Quignard.

Es especialmente extremecedora la interpretación de este cuadro:

« Dans le Nouveau-né, la lumière de la chandelle est masquée derrière la main levée.

Elle hésite entre bénir ou protéger la flamme et se concentre sur l’énigme d’un minuscule homme ligoté de bandelettes, qui sera un jour un mort. Le bébé devient le foyer dont la clarté vient sculpter de sollicitude les deux visages des jeunes femmes qui sont penchées sur lui.

Chez La Tour, les dieux sont sans nimbes, les anges sont sans ailes, les fantômes sans ombre. On ne sait si c’est un enfant ou Jésus. Ou plutôt : tout enfant est Jésus. Toute femme qui se penche sur son nouveau-né est Marie qui veille un fils qui va mourir. »

[… En La Tour, los dioses no tienen nimbo, los ángeles no tienen alas, los fantasmas no tienen sombra. No se sabe si es sólo niño o Jesús. O dicho de otra forma: todo niño es Jesús. Toda mujer que se inclina sobre su recién nacido es María viendo a su hijo morir.]

En ocasiones el ensayo se transforma en poema, el poema en narración.

La muerte se condensa en un capítulo de sólo dos líneas:

“A principios de 1652, el 15 de enero, su mujer muere. El 22 muere su criado. El 30 muere él.”

Este curioso capítulo, encierra la maestría de la escritura de Stendhal. No se cierra ahí el libro, y descubrimos que fue precisamente el francés uno de los primeros en reivindicarlo.

El libro trata de la llama, de la muerte, de los niños, de las mujeres, de la música. El editor elige este extracto para presentar el texto: “El acontecimiento que llevó a Georges de La Tour a especializarse en noches parece haber coincidido con el incendio de Lunéville. En los alrededores de Lunéville, la guerra de los Treinta Años: la Lorena asolada por las tropas francesas, los castillos en llamas, las iglesias ultrajadas, los conventos saqueados, los cuadros quemados. El taller y las telas diurnas perecen entre las llamas. Este testimonio es de septiembre de 1638: ‘Entonces prendieron fuego a la villa y al castillo, durante una noche tan oscura que, con el resplandor y la luz del fuego, se podía leer en la pequeña cuesta que va de Lunéville a Einville’. De la noche hizo su reino.”

Libro esencialmente valioso, escrito en 1991, a la vez que Todas las mañanas del mundo, refleja la extraordinaria cultura musical de su autor, que relaciona sin dudar estas pinturas con las Lecciones de Tinieblas y las Lamentaciones de Jeremías.

Termina el texto de Quignard con las mismas velas y tinieblas que comienza.
“Esa “nada” es el corazón blanco de las llamas, al que no podemos acercar el rostro sin gritar de dolor. Es Dios.”

Quignard y Strand son como grandes islotes en este mar de tiempo líquido del que nos habla Zygmunt Bauman. Esta tarde llegué tardísimo a Madrid un poco zombi pasé por una librería de estas modernas en las que navegas en un mar de novelas insulsas. Uno se pregunta porqué se tiene que esperar 20 años a traducir un libro así que casi hay que econtrar como se encuentra una aguja en un pajar. A Bauman le otorgaron merecidamente el Príncipe de Asturias, a Strand, el Pulitzer, fue nombrado poeta laureado, a Quignard el Goncourt, el Premio de la Crítica. Somos ya tan aburridos que la lectura de tan “secretos autores” seguramente le convierte a quien lee estos textos en un subversivo críptico, como el Montag de 451.

Esta semana también se presentaron en Hotel Kafka los dos últimos libros que Demipage ha editado en su rescate de la obra del extraordinario poeta Félix Francisco Casanova, un joven prodigio canario muerto prematuramente.

¿Qué sellos editoriales hacen que podamos leer a estos autores? En este caso Pre-textos, Tusquets, Demipage. Hoy día hay unos escritores extraordinarios y unos editores magníficos, pero sus productos hay que rescatarlos de entre las montañas de “ladrillos” que contienen la misma creatividad que las estanterías de Ikea, donde probablemente acaben asentados.

El lunes habrá un nuevo ganador del II Premio Otras Voces, Otros Ámbitos. El año pasado uno de estos libros escondidos, Trabajos del Reino, de Yuri Herrera (Periférica), fue el libro que rescatamos entre Ámbito Cultural y Hotel Kafka, creo que sacó cuatro ediciones más, algo a lo que jamás habría llegado con las “reglas del mercado”.

¿Y tú, qué libro rescatarías?

Enhanced by Zemanta

LibrosPoesía

Libros de la semana: Yeats, Echenoz, Castells, Lipovetsky, Marianne Moore, Valeriano Bozal, Remedios Zafra

23 noviembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Hacía tiempo que no ponía un post sobre los libros que he encontrado y comprado esta vez son legión así que los comentarios serán menos densos. Poesía, novela, ensayo, algunos libros que tienen que ver con las redes y otros que tienen que ver con la historia reciente, con los cambios de la sociedad actual o simplemente con la vida y la muerte.

Voy por partes.

PoesíaPoesía Completa. Marianne Moore

Hay dos ediciones magníficas que están funcionando muy bien en ventas, muy merecidamente, de poetas mayores:

  • Moore, Marianne. Poesía Completa. Editado por Lumen en 2010. ISBN 9788426417688.
  • Yeats, WB. Poesía Reunida. Pre-Textos, Valencia, 2010. 828 pp. 42 €. ISBN 9788492913466

Cuarenta contra el aguaTambién un libro de un jovencísimo y genial autor canario, Félix Francisco Casanova, una especie de Rimbaud de los años 70 que está rescatando Demipage. “Cuarenta contra el agua”, con ISBN 978-84-92719-12-9, un libro lamentablemente mucho más breve que los anteriores. Su autor murió en 1976, no sé si había llegado a cumplir veinte años de edad. Demipage nos acompañó recientemente en los “encuentros con el Editor” que hacemos algunos sábados en Hotel Kafka. F.F. Casanova tiene también una novela admirable que leí la pasada semana santa, El don de Vorace.

Ensayo Un cuarto propio conectado

  • Zafra, Remedios. Un cuarto propio conectado, (ciber)espacio y (auto)gestión del yo. Fórcola, 2010. ISBN 978-84-15174-01-1
  • Lipovetsky, Gilles. Serroy, Jean. La cultura-mundo. Anagrama, 2010. ISBN 978-84-339-6314-7.
  • Castells, Manuel. Comunicación y poder. Alianza Editorial, 2009, 2010. ISBN 978-84-206-8499-4
  • Dans, Enrique. Todo va a cambiar. Deusto, 2010. ISBN 9788423427635.
  • Bozal, Valeriano. Pieter Bruegel. Triunfos, muerte y vida. Abada Editores. ISBN 978-84-96775-90-9.

Uno de los cuadros reseñados por Bozal es el que protagoniza la milagrosa escena de levitación del Solaris de Tarkovsky, uno de los grandes poetas del cine:

NovelaCorrer

  • Echenoz, Jean. Correr. Anagrama, 2010. ISBN: 9788433975409. Una nouvelle agilísima que forma una trilogía que abrió con Ravel y cerrará con el gran Nicola Tesla.

Aquí os dejo un vídeo de Zatopek:

Por último y aunque sea un poco off-topic os recomiendo echar un vistazo al primer capítulo de la serie Palabras Vividas, con una vídeo entrevista al escritor Juan Manuel de Prada con el que Ámbito Cultural estrena canal en Youtube y una interesante iniciativa cultural de promoción de los libros y los autores.

CienciaLibros

Libros de la semana: Kurt Gödel, W.H. Auden y Pierre Michon

28 septiembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Hace un tiempo que no publico entradas sobre los libros de la semana, ciertamente he tenido libros muy buenos, unos comprados, otros regalados por sus autores o por terceros. Los de esta tienen su miga:

  1. MICHON, Pierre. El rey del bosque. Abades. Valencia Campuzano, Nicolás (trad.) Barcelona: Alfabia, 2010. 99p. ISBN 978-84-937-9431-6.
  2. AUDEN, W.H. Un poema no escrito (Dichtung und Wahrheit). Marías, Javier (trad.) Valencia: Pretextos, 1996 (reimpr.1999)  ISBN 978-84-819-1076-6.
  3. GÖDEL, Kurt. Sobre proposiciones formalmente indecidibles de los Principa Mathematica y Sistemas Afines. Oviedo: KRK, 2009 (2ª ed). 160p. ISBN 978-84-96476-95-0.

Los escribo por orden de compra, aunque el orden de lectura ha sido el inverso, en el de Michon ando ahora.

Michon, editado en nuestro país en la década de 2000, es desde los 80 un escritor de primer orden en Francia. Inicialmente lo tradujo en España Anagrama, que pareció perder fuelle, interés o presupuesto a partir del 2006. Un hueco que parece querer subsanar Alfabia, que en 2009 edita Mitologías de invierno. El emperador de Occidente, con traducción de Nicolás Valencia, el mismo que nos trae esta excelente reunión de dos relatos: Abades y El rey del bosque. Michon es un narrador muy peculiar, emparentado inequívocamente con algunos grandes clásicos franceses como Hugo o Balzac y algunos no tan clásicos como Rimbaud salta entre los campos artísticos como un gamo, poniéndose en el lugar de un pintor. Transposición a otras épocas compatibles con literatura de peso, como la que se da en algunas obras de Quignard y que en estos relatos de extensión media recuerdan también a veces a Von Kleist. Muy notable, en fin y gran acierto de los directores de la colección, Diana Zaforteza y Daniel Martín Copé.

«Es Pierre quien arroja el diente al agua. No ve dónde cae, encuentra el verso que más tarde será del último de su Crónica: Cuán mudables y próximas a lo incierto son todas las cosas.»

El Auden es un libro publicado el siglo pasado, sorprende que todavía esté en las tiendas, pero es así, un libro de poesía que es una especie de superviviente. Es un mosaico escrito sobre lo que el autor querría expresar al decir Yo te amo, que no contiene un sólo poema, sino una sucesión de fragmentos en prosa que repasan todo tipo de nociones y aspectos sobre el amor, a modo de caleidoscopio que llevan finalmente a la conclusión de que no sabe exactamente lo que quiere decir. El hecho de que el propio autor lo ubicara en las antologías de sus poemas deja claro que lo es, sin un sólo verso, es como una fotografía en negativo, lo que querría expresar termina por estar ahí pero es indecible.

“Este poema que yo pensaba escribir era para expresar exactamente lo que quiero decir cuando pienso las palabras Te amo, pero no puedo saber con exactitud qué es lo que quiero decir; su función era lograr una verdad evidente en sí misma, pero las palabras no se pueden verificar por sí mismas. De modo que este poema permanecerá sin ser escrito. Eso no importa. Mañana llegarás; si yo estuviera escribiendo una novela en la que ambos fuéramos personajes, sé con exactitud de qué manera tendría que recibirte en la estación: adoración en la mirada; en la lengua, bromas y una amable malicia. ¿Pero quién sabe con exactitud cómo te saludaré? ¿La Bella Dama? Bueno, esa es una idea. ¿No podría uno escribir un poema (ligeramente desagradable, tal vez) sobre Ella?.”

La introducción de Javier Marías, pasado su primer párrafo, es un tanto insustante pero hace un gran trabajo en la traducción, fiel tanto a lo que dice Auden como a la manera de decirlo, dotándolo de una transparencia poco frecuente.

En cuanto a Gödel, es un genio extraño, ensombrecido tal vez tanto por su paranoia como por haber compartido tiempo y espacio con su amigo y colega de Princeton, Albert Einstein. Gödel un talento prematuro quizá sólo comparable a Galois. Con sólo 25 años enunció una serie de teoremas relacionados con la incompletud, indecibilidad o indemostrabilidad cuando se combinan los axiomas propios de la aritmética con los Principia Mathematica y el axioma de elección. Su 17 Gen r actúa en su demostración como una llave maestra. En veintipocas páginas despacha casi XI teoremas, inventa un lenguaje metamatemático que posteriormente criticó Wittgenstein pero que resulta compacto y de una extraña elegancia. El fundamental es el teorema VI. Añade el libro una nota del propio Gödel, distante en el tiempo en que hace referencia a que gracias a Alan M. Turing se hacía posible una noción general de sistema formal y que incluso ahí eran válidos los teoremas VI y IX sobre la existencia de proposiciones indecidibles y la imposibilidad de demostrar la consistencia de los sistemas. Lo más parecido a un alquimista que hayamos tenido en el mundo de las Matemáticas.

La primera parte del libro constituye una buena introducción a los escritos, pues da de forma somera las claves del trabajo de Gödel de forma bastante clara y amena, y trata también de sus implicaciones filosóficas y su relación con los trabajos de otros importantes autores de la lógica, la filosofía y las matemáticas, como Russell, Whitehead, Hilbert, Kant, Leibniz, Turing e incluso Hofstadter.

El texto de contraportada y algunos de los textos previos inciden en una supuesta superioridad insoslayable de la mente humana frente a la máquina, dado que cualquier sistema lógico basado en la aritmética se podría enfrentar a un problema que no sabría resolver. Aunque el propio Turing vio estas barreras, dudo que coincidiera con esta apreciación y tampoco Gödel que dijo que su teorema no impediría la construcción de una mente artificial. Dicho esto, hay que añadir que su mente sin lugar a dudas aún no ha sido igualada por ningún Deep Blue de la lógica. La supuesta superioridad humana es defendida por John Lucas y Roger Penrose, ¿pero que sucedería ante una computadora “no aritmética” que se rigiera por los principios de la complejidad?

fotografía de Kurt Gödel

Ver también:
On formally undecidable propositions of Principia Mathematica and related systems La famosa demostración de Gödel del teorema de incompletud. Está en inglés y con notación matemática moderna estándar.

biomorfismoLibrosPoesía

Mayo de los libros ¿y del biomorfismo?

3 junio, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Estamos de Feria del Libro de Madrid y es una buena escusa para dejar unos breves trazos. Luego explico lo del biomorfismo.

Me paseé por la Feria este sábado, estaba a reventar de gente, como ocurre en el mundo del libro una extraña mezcla de todo, los típicos paseantes del Retiro, familias, gente que aprovecha para comprar el par de libros que lee al año, los que van a la búsqueda del famoso, los que van buscando ofertas gratis…

Por supuesto están también los actores de esta industria, editores, libreros y escritores normalmente dentro de las casetas donde se forman generalmente interesantes tertulias dado que la mayor parte de ellos no son ni famosos ni nórdicos… esta vez me topé con menos amigos que de costumbre, sí saludé brevemente a Jordi Doce, coordinador de poesia de Hotel Kafka, polifacético, como poeta, traductor y profesor, en todo ello excelente, que estaba en la caseta de la editorial Casariego, junto con el también polifacético Juan Carlos Mestre y de su editora Isabel Rodríguez Cachero.

En la feria hay varios puntos de excelencia, este era uno de ellos, el de los editores de Contexto otro, los libreros de Machado… En general demasiado masificado, por lo que la experiencia no es tan buena. Acabo al final como siempre visitando a los que ofrecen poesía, supongo que esto explica en parte la lista de libros adquiridos, y que esta vez no haya pedido firmas a nadie:

  • Sólo una canción, de Mark Strand, Editorial Pre-Textos. El libro está editado en 2004, tal y como va el mundo del libro casi es una especie prehistórica de inexplicable existencia en librerías. Impresionante escritor del que compro todo lo que vea. Selección y traducción de Eduardo Chirinos.
  • No vendrá el diluvio tras nosotros, de Joseph Brodsky, Galaxia Gutemberg / Círculo de lectores. Selección y traducción de Ricardo San Vicente. De Brodsky se puede hablar largo y tendido, indudablemente entre los mejores poetas de la Historia.
  • Shakespeare, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, editorial Nortesur. Traducción de Romana Baena Bradaschia.

Por alguna razón me tropecé con las ciencias de la vida. En primer lugar un libro cuyo título me intrigó: La vida en el espacio, la nueva ciencia de la astrobiología de Lucas John Mix (editorial Crítica) recién editado y que trata un tema al que me introdujeron mis profesores de Biofísica: Francisco Montero y Federico Moran. Los más interesantes de la facultad y además fans del Camarón. El autor del libro es un doctor en Biología por Harvard, pero en la vida real ejerce de sacerdote episcopaliano. El libro contiene información bastante actualizada en un relato interesante y denso aunque quizá algo desordenado.

Uno de los temas clave en la astrobiología y la bioquímica moderna es el asunto de la autoorganización, la aparente capacidad de los seres vivos y de algunos otros sistemas de generar complejidad a partir de elementos de cierta simplicidad. Aquí me topo con un autor que ya había transitado, Steven Johnson, el autor de La invención del aire una excelente biografía sobre Joseph Priestley otro “cura científico”, que descubrió entre otras cosas la capacidad para reemplazar el aire viciado (CO2) por aire respirable (O2). Éste otro libro, escrito con anterioridad se llama Sistemas emergentes, O qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software, un portentoso ensayo en que relaciona formas de organización de la biología con las ciudades, los hongos, las hormigas o las neuronas. Relaciones que serían puramente poéticas de no ser por las teorías de Turing o Prigogyne y que apuntan en cierto modo a las teorías conectivistas y constructivistas del aprendizaje colectivo, a la generación de una especie de inteligencia colectiva. Y en general a las asombrosas ideas que la biología moderna aporta al resto de las ciencias.

La compra de este libro supone que mi señora esposa me califique como un “Sheldon”; Sheldon Cooper es el científico más neurótico de Big Bang Theory, éste tipo:

Para remachar el asunto del biomorfismo hoy en Innosfera habló Nicolás Boullosa, quien nos presenta ejemplos de ingeniería tradicional con biomorfismos: edificios que mantienen la temperatura del mismo modo que un termitero, poblados fractales, coches experimentales que se comportarían como vegetales…

Entremedias comemos con el escritor mexicano Yuri Herrera, que resultó ganador del premio organizado por Ámbito Cultural y Hotel Kafka y votado por 100 personas del mundo del libro (diez de diez “gremios”). Trabajos del Reino fue considerada la novela mejor entre las editadas en 2008. Esta especie de Goncourt a la española ha dado su resultado; llamada de atención y su reedición han sido un éxito. Yuri presentó hoy el libro en la feria y se llevó su estatuilla.

Este fin de semana tengo que terminar de una vez el libro que estoy escribiendo, con esta mezcla de cosas voy a tener una curiosa inspiración.

Poesía

WB Yeats: ‘La escalera de caracol’ y otros poemas

2 mayo, 2010 — by José Antonio Redondo Martín1

WB Yeats

La escalera de caracol y otros poemas.
Linteo. Orense, 2010. 208 páginas. Traducción de Antonio Linares Familiar.
ISBN: 978-84-96067-50-9 . Formato: rústica, 14 x 22 cm. 15 euros.

Declaro que esta torre es mi símbolo, declaro
que esta monótona escalera de caracol es mi escalera ancestral;
que Goldsmith y Deán, que Berkeley y Burke han subido por ella.

William Butler Yeats (1865-1939) ha sido, junto con Seamus Heaney el poeta más importante de Irlanda. Su literatura fue un largo camino de búsqueda y de trabajo, un camino que culminó en su madurez con dos grandes obras maestras: La Torre y La escalera de caracol. El poeta, que había alcanzado la cumbre del reconocimiento literario con el Nobel de literatura y la cima del reconocimiento nacional como senador de la joven república irlandesa, aborda en su gran poesía de madurez una visión crepuscular y doliente sobre el paso del tiempo, y para ello utiliza todo tipo de aproximaciones y símbolos: el epitafio de Swift, la referencia a edades antiguas  en especial al imperio de Bizancio y los símbolos celtas de la muerte como es el lago.

El signo crepuscular es inequívoco y abre el primer poema: “La luz de la tarde, Lissadell…”; no le interesa al poeta tanto la realidad de la muerte, sino su significado; no se aproxima a ella desde la perspectiva romántica, sino de la simbólica, y no aborda esta muerte como final sino como una ruina y una oportunidad de sabiduría. Entre la conciencia y la vanidad como motores del afán del hombre, entre la perfección de la vida y la del trabajo, se desemboca sin remisión en la vaciedad o en el remordimiento, en un ocaso personal.

La escalera de caracol gira entorno a poemas de muy distinta extensión y complejidad, algunos como Gratitud a los instructores desconocidos consta de sólo cuatro versos y una simplicidad propia de un Haiku, mientras que Bizancio o Vacilación son poemas de largo aliento.

Nos dice que para unos la vida es un frenesí, para otros un laberinto, para otros un sueño, y el placer del presente no es más que el sonido de unos guijarros en la orilla, bajo una ola fugaz. Este poeta maduro que parece renunciar al uso de una forma pasa a utilizar casi todas ellas, no quiere componer una sinfonía, sino una suite poderosa y leve, parodica y trascendente.

Culmina con esta obra el planteamiento de La Torre, estableciendo el valor de la poesía en el territorio de la imaginación y el espíritu, bien lejos del positivismo y del liberalismo del siglo que le vio nacer y mucho más próximo a uno de sus grandes inspiradores: el gran William Blake.

La escalera de Jacob, William Blake

Había releído hace poco varios poemas de La torre en una antología de WB Yeats, si de aquel libro comenté en su día que era uno de los mejores jamás escritos este no le va a la zaga, ya que le iguala en su autenticidad, en su libertad creativa y en su abrumadora aportación de símbolos e imágenes. La traducción de Antonio Linares Familiar es excelente y transmite de forma bastante fiel la musicalidad que poseen estos poemas del Irlandés. Edición que no en vano nos regala también Tal vez palabras para música.

El lienzo de Yeats combina elementos míticos, como en el caso de Blake, pero domina un espacio más amplio en que se conectan ciertos apuntes locales, como el arroyo de Glendalough, el parque de Coole con imágenes universales como el destello del sol y la memoria de grandes poetas como Homero. He querido ilustrar este post con una imagen de Yeats ya anciano y donde parece estar algo cansado y con la chaqueta mal colocada, un poeta enorme, de la estirpe de Dante y de Blake, y que en este libro parece seguir esta máxima de Virgilio: “Fugit irreparabile tempus.”

Las impuras imágenes del día se retiran,
la ebria soldadesca del Emperador está dormida,
el eco de la noche retrocede, canción de prostitutas
después de la campanada de la catedral;
el brillo de una estrella o una bóveda iluminada por la luna desdeña
todo lo que es el hombre,
todas las sencillas complejidades,
la furia y el limo de las venas.

La escalera de caracol y otros poemas, de WB Yeats. Linteo Poesía
Reblog this post [with Zemanta]