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Libros de la semana: Kurt Gödel, W.H. Auden y Pierre Michon

28 septiembre, 2010 — by José Antonio Redondo Martín0

Hace un tiempo que no publico entradas sobre los libros de la semana, ciertamente he tenido libros muy buenos, unos comprados, otros regalados por sus autores o por terceros. Los de esta tienen su miga:

  1. MICHON, Pierre. El rey del bosque. Abades. Valencia Campuzano, Nicolás (trad.) Barcelona: Alfabia, 2010. 99p. ISBN 978-84-937-9431-6.
  2. AUDEN, W.H. Un poema no escrito (Dichtung und Wahrheit). Marías, Javier (trad.) Valencia: Pretextos, 1996 (reimpr.1999)  ISBN 978-84-819-1076-6.
  3. GÖDEL, Kurt. Sobre proposiciones formalmente indecidibles de los Principa Mathematica y Sistemas Afines. Oviedo: KRK, 2009 (2ª ed). 160p. ISBN 978-84-96476-95-0.

Los escribo por orden de compra, aunque el orden de lectura ha sido el inverso, en el de Michon ando ahora.

Michon, editado en nuestro país en la década de 2000, es desde los 80 un escritor de primer orden en Francia. Inicialmente lo tradujo en España Anagrama, que pareció perder fuelle, interés o presupuesto a partir del 2006. Un hueco que parece querer subsanar Alfabia, que en 2009 edita Mitologías de invierno. El emperador de Occidente, con traducción de Nicolás Valencia, el mismo que nos trae esta excelente reunión de dos relatos: Abades y El rey del bosque. Michon es un narrador muy peculiar, emparentado inequívocamente con algunos grandes clásicos franceses como Hugo o Balzac y algunos no tan clásicos como Rimbaud salta entre los campos artísticos como un gamo, poniéndose en el lugar de un pintor. Transposición a otras épocas compatibles con literatura de peso, como la que se da en algunas obras de Quignard y que en estos relatos de extensión media recuerdan también a veces a Von Kleist. Muy notable, en fin y gran acierto de los directores de la colección, Diana Zaforteza y Daniel Martín Copé.

«Es Pierre quien arroja el diente al agua. No ve dónde cae, encuentra el verso que más tarde será del último de su Crónica: Cuán mudables y próximas a lo incierto son todas las cosas.»

El Auden es un libro publicado el siglo pasado, sorprende que todavía esté en las tiendas, pero es así, un libro de poesía que es una especie de superviviente. Es un mosaico escrito sobre lo que el autor querría expresar al decir Yo te amo, que no contiene un sólo poema, sino una sucesión de fragmentos en prosa que repasan todo tipo de nociones y aspectos sobre el amor, a modo de caleidoscopio que llevan finalmente a la conclusión de que no sabe exactamente lo que quiere decir. El hecho de que el propio autor lo ubicara en las antologías de sus poemas deja claro que lo es, sin un sólo verso, es como una fotografía en negativo, lo que querría expresar termina por estar ahí pero es indecible.

“Este poema que yo pensaba escribir era para expresar exactamente lo que quiero decir cuando pienso las palabras Te amo, pero no puedo saber con exactitud qué es lo que quiero decir; su función era lograr una verdad evidente en sí misma, pero las palabras no se pueden verificar por sí mismas. De modo que este poema permanecerá sin ser escrito. Eso no importa. Mañana llegarás; si yo estuviera escribiendo una novela en la que ambos fuéramos personajes, sé con exactitud de qué manera tendría que recibirte en la estación: adoración en la mirada; en la lengua, bromas y una amable malicia. ¿Pero quién sabe con exactitud cómo te saludaré? ¿La Bella Dama? Bueno, esa es una idea. ¿No podría uno escribir un poema (ligeramente desagradable, tal vez) sobre Ella?.”

La introducción de Javier Marías, pasado su primer párrafo, es un tanto insustante pero hace un gran trabajo en la traducción, fiel tanto a lo que dice Auden como a la manera de decirlo, dotándolo de una transparencia poco frecuente.

En cuanto a Gödel, es un genio extraño, ensombrecido tal vez tanto por su paranoia como por haber compartido tiempo y espacio con su amigo y colega de Princeton, Albert Einstein. Gödel un talento prematuro quizá sólo comparable a Galois. Con sólo 25 años enunció una serie de teoremas relacionados con la incompletud, indecibilidad o indemostrabilidad cuando se combinan los axiomas propios de la aritmética con los Principia Mathematica y el axioma de elección. Su 17 Gen r actúa en su demostración como una llave maestra. En veintipocas páginas despacha casi XI teoremas, inventa un lenguaje metamatemático que posteriormente criticó Wittgenstein pero que resulta compacto y de una extraña elegancia. El fundamental es el teorema VI. Añade el libro una nota del propio Gödel, distante en el tiempo en que hace referencia a que gracias a Alan M. Turing se hacía posible una noción general de sistema formal y que incluso ahí eran válidos los teoremas VI y IX sobre la existencia de proposiciones indecidibles y la imposibilidad de demostrar la consistencia de los sistemas. Lo más parecido a un alquimista que hayamos tenido en el mundo de las Matemáticas.

La primera parte del libro constituye una buena introducción a los escritos, pues da de forma somera las claves del trabajo de Gödel de forma bastante clara y amena, y trata también de sus implicaciones filosóficas y su relación con los trabajos de otros importantes autores de la lógica, la filosofía y las matemáticas, como Russell, Whitehead, Hilbert, Kant, Leibniz, Turing e incluso Hofstadter.

El texto de contraportada y algunos de los textos previos inciden en una supuesta superioridad insoslayable de la mente humana frente a la máquina, dado que cualquier sistema lógico basado en la aritmética se podría enfrentar a un problema que no sabría resolver. Aunque el propio Turing vio estas barreras, dudo que coincidiera con esta apreciación y tampoco Gödel que dijo que su teorema no impediría la construcción de una mente artificial. Dicho esto, hay que añadir que su mente sin lugar a dudas aún no ha sido igualada por ningún Deep Blue de la lógica. La supuesta superioridad humana es defendida por John Lucas y Roger Penrose, ¿pero que sucedería ante una computadora “no aritmética” que se rigiera por los principios de la complejidad?

Kurt Gödel
fotografía de Kurt Gödel

Ver también:
On formally undecidable propositions of Principia Mathematica and related systems La famosa demostración de Gödel del teorema de incompletud. Está en inglés y con notación matemática moderna estándar.

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